Río Negro acelera su estrategia para ganar protagonismo dentro del desarrollo de Vaca Muerta, impulsando la habilitación de nuevas áreas no convencionales y avanzando en la reconversión de bloques que hasta ahora operaban bajo esquemas convencionales.
Con apenas siete pozos orientados al shale, la provincia ya obtiene cerca del 40% de su producción petrolera a partir de la formación no convencional, un dato que explica la decisión política de profundizar este camino.
El gobierno de Alberto Weretilneck trabaja en una batería de resoluciones para habilitar el desarrollo shale en al menos cinco áreas con potencial, en una apuesta por extender hacia territorio rionegrino la actividad que hoy domina Neuquén. Según datos oficiales de marzo, los pozos conectados a Vaca Muerta aportaron 7.750 barriles diarios, sobre un total provincial cercano a 20.500 barriles por día.
Tres áreas clave en el límite con Neuquén
El foco inmediato está puesto en los bloques Entre Lomas, Jarilla Quemada y Charco del Palenque, ubicados sobre el meridiano 10, donde la continuidad geológica de Vaca Muerta se extiende desde Añelo hacia el norte. Estas áreas, actualmente bajo explotación convencional y pertenecientes a Vista Energy, están en proceso de transferencia a TanGo Energy, que tomó protagonismo tras la salida de Aconcagua Energía.
Una vez completado el traspaso, la provincia avanzará con la entrega de Concesiones de Explotación No Convencional (Cench), previstas en la Ley Nacional de Hidrocarburos, que permiten extender los plazos de explotación hasta 35 años, condición necesaria para inversiones de largo plazo.
Hasta ahora, la única concesión no convencional otorgada formalmente por Río Negro es Loma Guadalosa, operada por Pan American Energy (PAE) junto a Continental Resources y TanGo Energy.
Phoenix Global Resources, el primer jugador shale de Río Negro
La empresa Phoenix Global Resources (PGR) es hoy la única operadora con producción shale activa en la provincia. Opera los bloques Confluencia Norte y Confluencia Sur, actualmente bajo permisos exploratorios, y se encuentra en la etapa final para transformarlos en concesiones de explotación no convencional.
El desarrollo inicial funcionó como prueba piloto para evaluar el comportamiento de la formación en esa zona de la cuenca. Los resultados fueron positivos tanto para la empresa como para el gobierno provincial, que ahora busca acelerar la reconversión de esos permisos en proyectos de largo plazo.
Además de los proyectos ya encaminados, Río Negro prepara nuevas licitaciones para ampliar la frontera exploratoria. La provincia analiza lanzar una convocatoria para explorar un bloque con potencial shale ubicado al norte de los desarrollos perforados por Phoenix.
Otras compañías también comenzaron a posicionarse: Capex cuenta con permisos exploratorios en Cinco Saltos Norte, mientras que PAE participa en Cinco Saltos Sur.
El objetivo del gobierno de Weretilneck es aprovechar el creciente interés de las operadoras por expandirse dentro de Vaca Muerta y generar una nueva etapa de inversiones energéticas para la provincia, históricamente vinculada a la producción convencional.
Río Negro ofrece ventajas logísticas y geológicas, especialmente por la continuidad del reservorio y la cercanía con infraestructura ya desarrollada en Neuquén.
La apuesta no solo apunta a incrementar la producción de petróleo, sino también a atraer inversiones asociadas a servicios, transporte e infraestructura energética, en un contexto donde Vaca Muerta continúa consolidándose como el principal motor del sector hidrocarburífero argentino.





















